MI HISTORIA

LO QUE PUDO SER Y NO FUE

Hoy me he dado cuenta o mas bien el destino a querido hacerme saber que no soy tan fuerte y poderoso como yo me creía, que todavía me falta mucho, muchísimo por madurar y aprender. Hoy me he sentido un ser egoísta, algo que yo creía haber desterrado de mi ser, algo que aborrezco encarecidamente por completo porque creo que lo único que se consigue es salvarse a uno mismo pero al precio de quedarse solo. Hoy me ha faltado decisión, determinación y valor. Pensareis que la historia que voy a contar, y que he vivido en mis propias carnes, es un mero suceso sin importancia, pero para mi ha sido un hecho que me ha golpeado con tanta contundencia que me hecho bajar de mi tejado en las alturas y situarme con los pies en la tierra.

Pues bien, siendo hoy un 29 de diciembre lluvioso y templado decidí salir a dar un paseo después de comer como de costumbre acompañado de alguno de mis perros. Cogí a mi bretón, Turco, perro este obediente, animoso, listo y sobretodo cariñoso; y después de dar varias vueltas por la cochera cavilando decidí, sin saber muy bien por qué, coger a mi teckel, Toro, un cachorro de no mas de 8 meses, pelo duro de color pardo con las cejas y el bigote amarillo y robusto como su nombre indica.

Bien, en pocos minutos dejó de llover y el cielo dio paso al sol, que quemaba sin razón, con las nubes de lluvia de trasfondo. Era muy raro que de un momento a otro, de golpe, hubiese dejado de llover como lo había estado haciendo los dos últimos días, sin descanso. Me embargó una sensación rara, no sé, como cuando uno se despierta de una larga siesta de cuatro o cinco horas, con ese silencio y desorientación que dura unos segundos hasta que miramos el reloj y nos damos cuenta que hemos dormido mas de lo esperado, pues así fue.

En esos momentos no me imaginé nada, y tal vez no tenga nada que ver, pero creedme, ahora que recapacito y escribo estas líneas me acuerdo bien de esa sensación y de todo lo demás que estaba por acontecer.

-Estupendo- pensé- justo ha dejado de llover para que pueda darme un buen paseo sin tener que mojarme demasiado.

-¿Dónde puedo ir hoy?-me pregunté-quiero ver los arroyos a ver como van de crecidos con toda esta agua de estos últimos días.

-Bueno, creo que iré a las “Pasaeras”, así podré ver el arroyo y pasar por encima las piedras, a ver si no está muy crecido y pueden pasar nadando los perros.

Que iluso, parece mentira que yo mismo me lo creyera, con lo bien que conozco la zona y el arroyo; que pudieran pasar los perros, imbécil.

Salí de mi cochera sobre las cuatro de la tarde y me encaminé hacia el cruce donde se divide el camino del “Cordel”, a la izquierda hacia el puente romano “la Puente” y hacia la derecha las “Pasaeras”, camino este que nunca me gustó por ser muy sombrío. Esto se debe a que el camino va bajando entre cerros y con gran desnivel hacia la parte más oscura y solitaria del pequeño valle formado por el arroyo “Tuna” hasta llegar al paso, en el que los antiguos colocaron grandes hitos de piedra clavados de forma vertical en el suelo uno tras otro cual fila de hormigas, con el fin de poder pasar el arroyo en tiempos de lluvia.

Caminando raudo, a mitad del recorrido algo me pasó, algo que estoy seguro no mucha gente a podido ser testigo de estos hechos en primera persona y por sorpresa. De repente y sin previo aviso algo pasó por delante mía a la altura de los ojos, a no mas de medio metro. Se trataba de un halcón persiguiendo velozmente, yo diría casi fugaz, a un mirlo que al huir viendo la muerte tras de él chillaba y preparaba tal alboroto que me pegué un gran susto y casi me quedo sordo. Parece ser que el halcón al encontrarse conmigo en el camino se asustó y desistió de la persecución de su presa, que se libró por muy poco, eso si se los puedo asegurar.

El halcón enseguida hizo un quiebro y levantó el vuelo lo mas rápido que pudo hacia las alturas, eso sin dejar de volar, tal que apareció entre los olivares a gran velocidad y se cruzó conmigo, dio un quiebro y desapareció. Yo sin embargo me quedé parado, anonadado por tan bella ave y tan frustrada cacería. De repente me vino a la cabeza las supersticiones de los antiguos griegos y romanos en las que encontrarse con un águila con una presa en las garras significaba buen o mal augurio, y pensé…

-eso que tiene que ver ahora, si estoy de paseo, que pude significar que un halcón baje de los cielos y falle un lance justo delante de mis ojos…

-venga que se me va a hacer tarde y todavía me queda mucho camino que recorrer.-me reproché.

Después de media hora, llegué tras bajar las ultimas curvas empinadas del camino, al paso del arroyo. ¡Allí estaban!, las “Pasaeras”, el nombre con el que se conoce a este paso tan pintoresco formado por grandes hitos de piedra granítica que formaban como soldados, robustos e inmóviles uno tras de otro. El arroyo como era de esperar estaba muy crecido y bajaba con mucha fuerza. Yo empeñado e ilusionado como un niño con un juguete recién regalado no pude resistirme a cruzar el arroyo por encima las piedras, sin pensar en mis pobres perros que me miraban desde la orilla sorprendidos de verme brincar de piedra en piedra.

Turco, perro ya experimentado y muy sensato, solo se mojó las patas delanteras y comprendió que no podía pasar nadando por la fuerte corriente y se retiró a buscar otro sitio por donde cruzar. De repente observé atónito como el teckel sin pensárselo dos veces, se lanzó al agua embravecida tras su amo. Sus patas cortas pronto dejaron de tocar el fondo y el agua lo arrastró. Él con toda su fuerza intentó nadar contracorriente, intentó llegar a una piedra cercana, intentó por todos los medios no ser arrastrado por las aguas cristalinas pero poderosas.

En ese momento me quedé sorprendido conmigo mismo, estaba viendo como uno de mis perros era arrastrado por la corriente y yo inmóvil, como una estatua, que solo era capaz de abrir la boca para darle ánimos, pero que no era capaz de saltar al agua a por él, que tanto necesitaba mi ayuda. Sólo por no mojarme los pies ni los pantalones hasta la altura de la cadera, estaba dispuesto a dejar que las aguas arrastraran a mi pobre perro que sólo había hecho lo que el creía correcto, que era seguir a su dueño a donde fuera.

Sentí que le estaba fallando, que podía sacarlo con tan solo un movimiento,… ¡qué mas daría mojarse un poco!.

Entonces el perro milagrosamente quedo enganchado a unas ramas sumergidas de un tamujo. Cogí una rama e intenté engancharle del collar, pero no resultó, intenté que el perro mordiera el palo, y así poder acercarlo a mis maños, él lo mordía fuertemente, pero la corriente era demasiado fuerte.

No podía perder más tiempo, se estaba soltando de las ramas y mordía estas para no ser arrastrado, ahora ya si gemía de miedo, no podía más, iba a ser arrastrado.

En ese momento tenía que haber saltado sin pensarlo pero creo que no era consciente de la situación, aun viendo que mi perro no podía más, en vez de saltar a por él fui corriendo a por el paraguas que estaba en la orilla para así poder agarrarlo con el mango por el collar y sacarlo.

En tres segundos cogí el paraguas y volví. Pero cuando llegué ya era demasiado tarde, el perro ya no estaba.

Lo busqué desesperadamente con la mirada, lo llamé insistentemente, agudicé el oído esperando oír un ladrido, un gemido, algo…pero no oí nada.

Mi duro corazón se estremeció, no me entraron ganas de llorar, ni de gritar, solamente me embargó un silencio tan silencioso y solitario que desbloqueó mi cabeza en pocos segundos.

Ahora sí, estaba dispuesto a mojarme, a embarrarme, a arañarme con los espinos de los tamujos, a lo que hiciera falta con tal de encontrar a mi perro, vivo o muerto, no podía abandonarlo sin más.

Me di media vuelta y vislumbré un posible sendero a través de los tamujos que bordeaban como una muralla infranqueable el arroyo y decidí ir sin perder más tiempo.

De repente cuando estaba llegando a la orilla oí un gemido.

-No, no pude ser-me dije-. Miré otra vez hacia atrás, pero no había nada.

Volví a oír otro gemido, entonces miré a mis pies y…¡allí estaba!, estaba a mis pies, sumergido hasta el cuello en el agua, pero a mis pies. No lo dudé ni un segundo, metí mis brazos en el agua y lo saqué hasta la orilla. Estaba empapado, tiritando de frío. Estaba como en un estado de shock, se tenía en pie pero no movía ni un solo músculo del cuerpo, ni tan siquiera los ojos. Acaricié fuertemente su alargado cuerpo y su robusta cabeza, y el me chupó la mano y me miró sumisamente. En ese momento sentí un escalofrío por todo mi cuerpo y me embargó una gran alegría que sin duda tardaré en olvidar.

¿Cómo apareció el perro a mis pies, si estaba a punto de ser arrastrado por el torrente? No lo sé. Posiblemente, al ver que yo me alejaba de él en busca del paraguas, intentó por ultima vez y apurando todas sus fuerzas seguir a su dueño, esa es la única razón que se me ocurre, porque un milagro, estoy seguro que no, o tal vez sí…


Quiero entender que todo esto que me pasó en un par de horas de paseo fue una lección de la vida, una lección que no he de olvidar, una lección de la que algún día me acordaré en un momento critico y me ayudará a reaccionar correctamente.

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¡¡FELICES FIESTAS A TODOS!!


Bueno ya llegó la Navidad, fechas estas en la que nos juntamos todos y disfrutamos de momentos inolvidables ("eso espero") que nos unirán o nos distanciarán, si amigos, aunque la segunda opción no es bienvenida, siempre pude aguarnos la fiesta, por lo que espero no asome su guadaña y todo sea divertimento, unión, esparcimiento y sobretodo LoCuRaaaaaaaaa!!!!!

Un año más, y espero que por muchos más sea así, celebraremos una cena con todos o casi todos los componentes de esta peña en la que nos pondremos tibios a comer y beber buen vino de pitarra, eso que no falte, y despues barra libre y.... quien sabe lo que pasará más tarde, no me lo quiero ni imaginar...jajajajaja...Creo que al dia siguiente no nos vamos a acordar de naaaa.....jejejeje.

Dicho lo dicho, valga la redundancia, quiero agradecer a esas hormiguitas de la peña, que todos sabemos quienes son, su esfuerzo y preocupación por organizarlo todo, para que gente como yo podamos disfrutarlo.

¡¡¡¡¡Felices fiestas Descontrolaossss!!!!!

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Recuerdos del Ayer

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